lunes, 16 de febrero de 2009

En proceso de...

Hace tiempo pensaba en escribir una entrada sobre mi nuevo proceso de desenamoramiento. Y es que para alguien que todo en su vida lo ha hecho por "amor al arte", pero que un día se da cuenta que ya no está tanto para esas cosas, que sus papás sutílmente comienzan a exigirle más conciencia sobre la vida, (y sobre la crisis) y que ha llegado el momento de cambiar un poco el rumbo, este proceso de desenamoramiento es más que necesario.

Y en eso estaba, pensando en lo mucho que tenía que hacer, en el tiempo que tendría para soñar, intentando recuperar algunos aspectos abandonados de mi vida, pensando que tenía todo perfectamente planeado y calculado, cuando se me atravezó una linda sonrisa, acompañada de una cautivante mirada, y ¡zaz! Ahí voy derechito otra vez como pelotita de golf...

Ahora sé que tendré que reorganizar otra vez mi vida... (como si fuera tan fácil). La verdad no me importa, porque todo esto está muy padre. Hace mucho que no me la pasaba tan bien con alguien. Me encanta platicar y platicar con esa personita, conocerla, hacer planes, soñar con ella... Sí ya sé, mi entrada anterior era un preludio evidente de que esto ocurriría. No sé qué pase en dos semanas... en un mes... en dos... en seis... Lo que sé es que hoy me siento bien y aunque era lo último que esperaba... creo que estoy en proceso de enamoramiento...

Pd. ¡Qué fuerte ¿no?! Jajajaja

sábado, 7 de febrero de 2009

Lo que pasa cuando no te subestimas...

Ya, lo siento, no puedo más.

Cada que suena el teléfono... vale gorro. Y lo peor... ni es para mí.

Y después de mucho pensar sin querer pensar, de querer negar todo, es inútil. Y tengo que admitir que por cuidar tanto eso, lo que no iba a volver a pasar, no iba a volver a sentir, lo que no iba a suceder por lo menos en un futuro próximo, me volví vulnerable. Como de esas veces que no quieres enfermarte y de repente ya no te enfermas y de repente te crees súperman y bailas desnudo bajo la nieve... y tómala, terminas hospitalizado con neumonía.

Sé que el ejemplo es un asco y sé que la entrada apesta aún más, pero necesitaba escribir algo porque el ocio me presiona el cerebro y no hago más que pensar en quien creo que no debo. Porque de nuevo estoy contra la pared dándome de topes, idolatrando a alguien, alucinando cosas. La última vez la solución llegó sola. Pero ahora que dejé la solución... ¿sólo tendré que esperar otra? Ay, estúpida química humana!!!! Y lo peor, de nuevo escribo en mi blog entradas como ésta.

Alguien sabe...¿por qué los seres humanos a veces somos tan vulnerables a las acciones de otros? ¿por qué a veces nos tomamos todo tan en serio? ¿por qué sigo escribiendo estupideces? ¿por qué me siguen leyendo?

jueves, 29 de enero de 2009

Lo que Acapulco me dejó....

A un solo día de la "gran noche", (o sea de la graduación que tantos dolores de cabeza nos ha dejado a muchos), sin saber cómo me voy a peinar o con quién voy a bailar, les dejo una lista de las 10 cosas que Acapulco me dejó:

1. Nuevos amigos. O sea gente a la que nunca le hablé en toda la carrera y ahora hasta de buenos días y nos vemos Cris... Sé que es idiota, porque a lo mejor es gente que nunca volverás a ver... pero creo que es parte de la finalidad de un viaje de graduación: convivir no sólo con tus viejos amigos, sino convivir con todos con los que nunca cruzaste palabra.

2. Amigos de menos. Así es, mi mejor amiga durante toda la carrera hizo un pancho que aún no logro comprender... creo que éste será el fin de nuestra relación...

3. Resignación. Lo intenté. Rogué, supliqué, imploré, y nomás no se pudo que cambiaran mis mesas al salón donde está la gente bonita de la generación. Ni modo.

4. Torcedura de muñeca. Así es mis queridos lectores, a la dueña de este su blog favorito, (sí, cómo no) se le ocurrió recordar esos viejos tiempos de secu donde el voleybol era su coco, pero ahora en la playa, y además de hacer el ridículo porque no di una, me lastimé horrible la muñeca derecha en mi primer intento de saque. Y como no quise ser la llorona de la generación, seguí intentándolo. Hoy me duele mucho... de ese dolor que te dura meses... como el de mi dedo meñique en la última función de Vaselina... (o como el de tu dedo Ceci...)

5. Dolor muscular en pantorrillas. Nunca me habían dolido tanto... yo creo que la culpa también es del voleybol. Por eso odio el deporteeeeeeee!!!! Jajaja

6. Miles de piquetes de mosquito. O de algún otro animal (no humano eh!). El caso es que me comieron los desgraciados. Parece que tengo varicela, y parezco puberta con problemas severos de acné en la cara. Y mañana es la fiesta. Me quiero volver emo... al menos así con el peinado no se me vería la cara... jajaja.

7. Color. O sea más color. Un color tostado que no combina con mi vestido. Mal, mal... pésimamente del nabo. Ni hablar.

8. Un nuevo amor platónico. Ay, qué lindo, todo por darme alas, eso está muy mal chicos, ahora soñaré con él hasta que se me pase...buuuuuuu!!!

9. Nuevos chismes. Toda clase de chismes... hasta formé parte de alguno de ellos... y aún no sé quién empezó el rumor... pero cuando averigüe, me las pagará.

10. Ilusión. Me di cuenta de que a pesar de todo, aún tengo la capacidad de pedirle deseos a las estrellas...


Y esta entrada podía ser de mis quejas del viaje... de que la lunada no fue lunada; de que en la playa había agua mala o como se escriba; de los pinches mosquitos, la comida, el camión sin baño, el sol... o de mi cansancio extremo, los dolores y mis enfados con esa persona bipolar... pero no.


Pd. Perdón por llamarlos bichos raros... jajajaja. Fue un pequeño chascarrillo. Saben que soy su "fans" jajaja. Saludos.

jueves, 22 de enero de 2009

Presupuesto para el metro...

Ya sé, ya sé. Ya deben de estar un poco hartos de que siempre saque al metro en mi blog. Pero es que hoy de plano no tuvo progenitora lo que me pasó.

Resulta que ahí me tienen, en mi penúltimo día en la agencia echando el chisme... papaloteando en vez peloteando... y pues me di cuenta de que eso estaba mal demasiado tarde... entonces, cuando mi jefe Tavo me dijo que si me podía quedar hasta las ocho le dije que sí.

Salí a las 8.. 8:10 más o menos. Llegué al metro auditorio a las 8:20 y todo iba muy bien, no había habido mucho tráfico y todo pintaba para que llegara temprano a mi casa. Pero... el metro se ´tardó más de lo mucho que ya acostumbra tardarse en esa línea naranja, que para mí, es la más nefasta de todas. Total que 15 minutos después ahí me tienen, subiéndome a empujones al vagón, e intentando acomodarme... bueno, sólo son dos estaciones y me bajo, ¡qué bueno!

Pero noooo!!!! Se quedó parado como otros 8 minutos, cerró las puertas y cuando se dignó a avanzar iba a paso tortuga... dije, bueno, va avanzando. Y ¡zaz! que se para. Y ahí me quedé, pensando en mi vida, en mi no vida y en la inmortalidad del cangrejo y su relación con aquél dicho de "hierba mala nunca muere"... y cuando se me agotaron mis pensamientos, (o sea mi hamster dijo, ¡qué hueva! y mejor se echó a dormir), comencé a sentir comezón en la pierna y obvio no podía rascarme, y me empecé a sentir atrapada sin salida y la desesperación se apoderó de mi ser.

Entonces dije, tranquila, no te conviene hacer una escenita de claustrofobia, bastante ridícula ya es tu sola personalidad como para venir a acrecentarla en este momento. Así que me dediqué a observar a la gente. Primero vi al tipo que estaba a mi derecha... el pobre se sentía sabroseado cada vez que pasaba mi brazo detrás de él para agarrar el tubo... no es mi culpa que estuviéramos tan apretados. Después miré hacia adelante... y vi una cabeza muy sexi y dije...¡oh, el chico de mis sueños está aquí! Y entonces me entretuve intentando verle la cara... aunque sabía que cuando volteara iba a llevarme una gran desilusión... y así fue. Entonces cuando ví que no era el chico de mis sueños, me encontré con un viejito de cabeza blanca, que igual que todos, estaba comenzando a desesperarse. Y dije para mis adentros... ¡yaaaa, por favooor!! Pero en mis afueras hice una cara de enojo, desesperación y llanto silencioso, de esas que acostumbro hacer generalmente cuando estoy sola y hay mucha gente que me puede ver y creer loca. Y así fue, el viejito me vio y se rio. Y pues yo con él.. ¿ps qué más hacía?

Pero luego, tanto él como yo nos entretuvimos con otros chavos, que de plano ya estaban muy hartos y que empezaron a decir cosas no sé si cómicas o ya de plano es muy mexicano eso de burlarse del desgraciado momento desgraciado. Y frases como, ¡se le ponchó una llanta! o ¡ahora va de reversa! (cuando el tren daba indicios de pretender avanzar) o ¡bajamos aquí! (cuando de repente, en medio del túnel entre auditorio y constituyentes, se empezaron a abrir las puertas), quedarán para siempre en mi memoria. Eso de las puertas fue la onda.. y luego cuando avanzó, más lento que antes y entonces se volvió a detener, los chavos sacaron la ganadora, ¡ah es que avanzó para agarrar el retorno! Jajaja. Los amé...

Y luego calor, mucha gente... 9:12 pm y yo atrapada y sin señal. Y cuando por fin como a las 9:25 llegamos a constituyentes, que me bajo, no sabía de ahí a dónde, pero quería salir de ahí. Y en eso escucho los altavoces del metro diciendo: el tren que se encuentra en constituyentes, dirección barranca del muerto, ya no va a dar servicio, favor de desalojarlo. Así que salí siguiendo a la masa a una avenida que me resultó familiar. Y en ese momento estuve tentada a marcarle a ese ser con el que alguna vez caminé por esos rumbos para pedirle orientación. Pero como no sé a ciencia cierta cuál es su nivel de odio hacia mi persona, temí que me dijera mal el camino hasta perderme por un lugar donde me sacaran los órganos e hicieran deliciosos tacos de carnitas con el resto de mi cuerpo... (checaron el deliciosos verdad??)

Total que caminando sobre la avenida con el mar de gente, hacia lo que inuíi sería tacubaya, se me cruzó el metrobús de la línea 2 y dije. ya, ya la hice, en esto llego casi a mi casa. Sí, cómo no. Y ahí va la babosa de Cris... me meto y otros 10 minutos a que llegara el mugre camión.. y yo tranquila, no pasa nada... ajá. Me subo, me siento y ya, avanza. Y llegó a Tacubaya. Y por ahí sí medio conozco y entonces como no supe qué entrada no me quedaba tan lejos, le saqué y dije, "en éste me voy hasta coyuya y ya la hice".. (sí, cómo no).

Sale de tacubaya el camión ese y veo la entrada de la línea café... y no saben cuántas ganas de decir "bajan, bajan" me dieron. Pero ya, estaba ahí, atrapada de nuevo. Y dije, ok, aprovecharé mis 5 pesos. Pero recordé que de metrobús coyuya a metro coyuya, hay que caminar una calle de esas que son como de dudosa seguridad... y como ya eran casi las 10 de la noche...¿¿¿¡¡¡LAS 10!¡??? Así como lo leen, las 10, pues le saqué...

Y se me ocurrió la maravillosa, genial, estupenda y más grande estúpida idea de todas: bajarme en etiopía. Osea de ahorrarme un transborde me iba a complicar más la vida. Pero ya iba a ir en el metro, rápido, seguro... y que me bajo. Y que me meto al metro. ¿Y qué creen? Que se tarda 10 minutos en pasar!!!!!!! Y yo medio vuelta loca ya, porque aparte de todo mi cel no sólo no tenía crédito... tampoco tenía pila. Y dije, ok, todo pasa por algo y yo creo que hoy encontraré al amor de mi vida. Y ahí me tienen, en etiopía buscando al amor de mi vida...(ajá, idiota, después me acordé que eso ya lo intenté y no funcionó).

Llega el tren, me subo, me bajo, transbordo... mmm... escaleras eléctricas, no tengo ánimo de subir... ajaaaaaaaaaaá. Descompuestas. Maldita sea con el mentado metro. Y ahí voy a esperar otros 10 minutos el otro tren... mil horas para llegar a chabacano.. y cuando llego, me bajo, transbordo y.... otros 10 minutos!!!!! Y luego cuando llegó, se quedó 5 minutos ahí y 5 en la viga...(ay sí, ahora resulta que todo lo malo le pasa a Cris, yo creo que inventa porque no tiene nada que hacer)... ps no me crean si no quieren. El caso es que después de la viga ya se fue rápido, me recogió mi papá en el metro y llegué a las 10:50 a mi casa. Ay, ¡qué bonito es salir temprano!

CONCLUSIÓN: Metro, en esta vida hay un dicho muy cierto: renovarse o morir...

NOTA 1: No encontré al amor de mi vida, así que las cosas si pasan por algo, es para llenar de letras y estupideces cotidianas los blogs.

NOTA 2: Esta entrada está dedicada a mis amigos... que digo mis amigos, mis carnales, mis brothers, mis valedores, que me acompañaron durante 50 minutos en un vagón del metro, y no sólo eso, sino que compartimos virus, gases, alientos y demás cosas que nos convirtieron en casi casi una gran fraternidad. Los quiero, sin ustedes ese momento no hubiera tenido sentido.

NOTA 3: Si llegaste hasta la nota 3 sin saltarte ninguna línea te felicito, oficialmente no tienes nada mejor que hacer, eres un bicho raro y sin vida y el ocio seguramente está carcomiendo tu hígado en este momento...

jueves, 1 de enero de 2009

Intolerancia.

Según la RAE: f. Falta de tolerancia:dicen que con la edad disminuye la intolerancia hacia los defectos ajenos.

Según wikipedia: La intolerancia es una especie de falta de paciencia o bien dicho una falta de tolerancia. Esta falta de tolerancia se puede manifestar en una serie de malas respuestas a los pares de la persona “intolerante”.
Formas en las que se demuestra la intolerancia: el “intolerante” a alguien o algo demuestra este 'sentimiento' de múltiples formas, ya sea con malos tratos, mucha furia, etc.

Según yo: mi único propósito de este año: acabar con la intolerancia.
Aunque creo que me estoy volviendo un poco intolerante...

Espero que su año esté lleno de paciencia, tolerancia, empatía, compañerismo, respeto, sinceridad, y todas esas cosas que tanta falta hacen en la vida... y si quieren gritar, ¡griten! Si quieren hacer algo, ¡háganlo! Si quieren comer porquerías, ¡cómanlas! Si quieren cantar, ¡canten! Si quieren mandar un mensaje que no deberían a las 5 de la mañana, sabiendo que es una reverenda estupidez, ¡mándenlo! Si quieren llorar, ¡lloren! Si quieren correr, ¡corran! Si quieren mandar todo al diablo...¡piénsenlo dos veces antes de hacerlo! Si tienen algún problema, ¡háblenlo! Si algo les molesta, ¡intenten resolverlo! Si te caes, ¡levántate! Y si piensas que son puras idioteces las que escribo, ¡deja un comentario!

Pero nadie es igual a nadie y nunca lo será, así que entendamos el punto.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Vallarta

Jueves 11 de diciembre de 2008, 8:00 pm.

- Salimos a las 10:30

Mismo día, 10:00 pm.

- Muchachos, vamos a salir a las 12 en punto, por aquellos que vienen retrasados.

Al día siguiente, ya (por fin) arriba del camión, 12:05 am.

- ¡Ya vámonos!

Viernes 12 de diciembre, 12:20 am.

- Chicos, hicimos las listas de los camiones contando a 45, pero nos mandaron camiones de 41 plazas.

- Yo no me quiero ir sin mis amigos.

- Se van a ir en otro camión, no te preocupes.

- ¿Entonces para qué nos hacen mandar con quiénes queremos viajar si a la mera hora no se va a respetar?

- %/&$% pi... pi... ( y demás groserías y reclamos)

Viernes 12 de diciembre, 1:30 am. Por fin el camión empieza a caminar... ¡Vallarta, ahí te vamos!

Y esto es sólo el principio. Originalmente se suponía que a medio día del viernes ya íbamos a ser unos felices usuarios del hotel, la playa y la barra libre. Pero la impuntualidad, irresponsabilidad, desorganización, aunado a los camiones chafas en los que viajamos y las paradas de horas que hicimos, nos llevaron a que llegáramos a Vallarta a las 4:30 de la tarde.

¿Y luego qué pasó? Pues que la comida del hotel no era súper, la barra libre menos; además a la banquetera se le ocurrió juntarnos (por qué no?) con los graduados de la facultad de ciencias, mientras que los del comité, (dícese de los 7 güeyes que dizque están encargados de la organización de nuestra graduación, y cabe aclarar que nos están haciendo un gran favor, GRACIAS COMITÉ) se quedaron en otro hotel (con sus amigos, claro), sacrificándose para que el resto de la graduación estuvieran juntos, y sacrificándose porque mientras nosotros nos quedamos en un fabuloso hotel 4 estrellas, en el cual teníamos que caminar tres cuadras a la playa y tomar un camión que hacía 20 minutos al centro, ellos se quedaron en un modesto y humilde hotel 5 estrellas, con playa, mariscos en el buffet e incómodamente ubicado en el centro, donde están todos los antros de moda, (qué ruido!)

Sí ya sé, soy una fijada y una superficial, lo que importa es que ibas con tus amigos, 15 horas en un camión... güey, ibas con tus amigos, no te quejes. Y el regreso.. el domingo... a las 5.

- ¿Segura que a las 5 salimos?

- Sí, unos se van a ir antes porque trabajan, pero ya está lleno ese camión. Los demás salimos a las 5.

Eso me respondió la única desubicada del comité que se quedó en el fabuloso hotel 4 estrellas. (Porque el resto del comité tenía derecho a disfrutar de su viaje... ni que fueran ellos los encargados de la graduación como para estar al pendiente de si nos va bien o mal, si tenemos algún problema o necesitamos algo, no, si para eso están los del comité).

Domingo 14 de diciembre, 2:50 pm.

Aaaah!!! Tiempo extra.. la final, Cruz Azul vs. Toluca... bueno, al revés. Y yo, chachareando con las cangrejas en el centro. Tun tun... a alguien le llegó un mensaje.

"Oigan, no van a meter sus cosas y apartar lugar en su camión? Ya todos están arriba"
Remitente: Arturo.

- Oigan, que ya llegaron los camiones... Miren.

- Chin%&$$!!! Ps ya, tomemos un taxi.

Paramos un taxi... (ja, y todavía nos ponemos a regatear taxis... bueno, no sabíamos que la situación era tan extrema)

- ¿Cuánto nos cobra al Hacienda Spa?

- 60 pesos.

- 60? Nos cobran 50.

- No señoritas, (ni que estuvieran tan buenas como para llevarlas de a grapa) son 60.

- Bueno, gracias. ( Adiós)

- Ahí viene otro... ¡Taxi!

- Dile que cuarenta...

- ¿Cuánto nos cobra al Hacienda Spa?

- 40 pesos.

Y en menos de eso ya estabamos arriba del taxi. Lo que es la marrez humana.. (no sé si así se escriba marrez...)

Por fin llegamos al hotel y... ¡Dios existe! Todos los del comité... y como diría el hijo del capitán cavernícola... y amigos... cómodamente sentados en el lobby, contagiando la euforia de los penales... qué lindos!!! Mientras que afuera, el chofer de nuestro camión no nos dejaba subir... y cuándo lo hizo tuvimos que subirnos con todo y chivas, que porque las maletas ya no cabían en el maletero ese.. y luego que ya nos íbamos...

- Pero si falta gente.

- Pues ya nos vamos.. vamos a comer al centro y ya de ahí salimos, que nos alcancen.

Acaso está idiota?? Qué nos alcance??? Con todo y maletas?? Si las que faltan están en el centro. Y luego del hotel no nos dejaban sacar sus cosas porque teníamos que enseñar el pase de salida.

- Pues háblenles.

Ash. Y ahí estoy marcando.

- Bueno?

- Zule? Dónde están?

- Ay Cris, aquí en el mercado, cómprando cosas y..

- Ya se va el camión. Tomen un taxi ya!

- ¿Cómo?

- Sí, ya ves sus pendejadas, tomen un taxi.

- Sí, ya vamos para alla.

Y bueno, ya se las hice muuuy larga. El caso es que el chofer nos dio a elegir, entre esperar ahí hasta las 4 o 4:30 a que llegara quien faltara o irnos a comer al centro y que nos alcanzaran. Obvio la mayoría se quiso esperar ahí. Así que al señor se le ocurre decir, ok, pero nadie baja del camión... y yo, bien encanojada... no mam%&%$... esas son ma%$$#&%... o sea... Total que terminamos bajando, cruzando la carretera del demonio, caminado al soriana a comprar provisiones para el camino (ah, porque ya no íbamos a hacer ninguna parada), y respirando un ambiente de profunda hostilidad y tensión pre-graduación universitaria.

Y bueno, lo que viene es que aún con la espera hubo gente que corrió a alcanzar a los camiones cuando estos avanzaron... gente que se quedó y tuvo que tomar taxi para alcanzarnos en la... aaaah ¡primera parada! (no que no???). Y lo que le siguió es aún mejor... baño del camión descompuesto = posible desbordamiento de pipí de borrachos universitarios en cualquier vuelta... Noooo, arreglen eso!!! Quiero hacer pipí... Pero no quiero ser la gota que derrame el inodoro... Ok... Ah, por fin, baño vacío... Qué bueno que lo vació... Pero ese desprendimiento de la caja negra del camión dio lugar a un perfumoso olor a mierda, que de repente nos hacía olvidar que podríamos morir o congelados o estrellados con algún camión de carga... y que dicen ustedes, ash no te creo, sólo falta que se descomponga en camión... pues...así es y si no quieren no me crean, total...

Y así es como termina el relato de mi maravilloso viaje de graduación... Ay, todo tan original... tanto que el viaje fue antes que la fiesta y posiblemente la prefiesta sea después de la fiesta... aunque quien sabe, porque dividirán a la generación en dos... Y pobres de los del comité, ellos no tienen la culpa, los de la banquetera son los malos, y ellos son como supermanes... bueno, supermanas, porque son más viejas, pero nosotros somos criptonita, así que están física, mental, social y espiritualmente imposibilitados para exigirle a la banquetera... ¿cómo ven? Díficil cosa esto de la graduación... Definitivamente a la otra lo pensaré tres veces...

PD. ¿Mencione que eran 7 camiones? ¿Con 40 y tantos cada uno? ¿Y que uno tenía aire acondicionado, calefacción, asientos súper cómodos? ¿Y que ese era el de las viejas de la banquetera? Ash, pero ni servía el aire... ash.




miércoles, 3 de diciembre de 2008

38.5

Resulta que esta semana me pasó lo que hace muuuchas semanas no me pasaba... es más... creo que hace años no me pasaba: me dio fiebre. La última vez que me enfermé (lo recuerdo perfectamente) fue hace 10 meses, que para variar andaba de viaje con mis amigas y sólo fue gripa, mocos, flemas, anginas inflamadas y no se complicó más porque mi vida ya era lo suficientemente complicada en ese momento, (los que me conocen sabrán a qué me refiero).

Pero esta vez, valió. De la nada empecé a sentir el cuerpo cortado, frío inesperado y ese dolorcito en la cabeza que se ríe de ti y te dice: sí, te va a dar fiebre. Y a pesar de que me dejaron huir pronto de la agencia, el trayecto en el metro hacia mi casa fue HORRIBLE. Cambios de temperatura, gente empujándome, yo parada, embarrada en el tubo como si fuera un chicle aguado, mis ojos lagrimando involuntariamente, escalofríos...

Y después del regreso a mi casa más largo de mi vida, me tomé la temperatura. 38.5 marcó el termómetro. ¡Noooooooo! ¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora y no cuando estaba en el cochino servicio social? ¿Por qué ahora que estoy en la agencia, que tengo que entregar mis dos primeros capítulos de la tesis, que me voy a ir de viaje de graduación, que vienen las posadas y Navidad?**

Bueno, ya, está bien, exagero mucho. Pero es que eso de soñar puras idioteces cuando estás medio dormida, temblar toda la noche, sentir naúseas, mareos (aclaro, por la fiebre eh), y tomarte la temperatura a las 3 de la mañana y saber que no te ha bajado nada... me hace sentir con derecho de exagerar mis quejas hacia el idiota virus que invadió mi organismo.

En fin, esta entrada hubiera sido más divertida si les contara todo lo que pasó el viernes en mi último día oficial de clases como estudiante de la universidad... pero quemaría a mucha gente, así que mejor me lo reservo y me despido, deseándoles que los virus mutantes no ataquen sus organismos.


** Se me olvidó mencionar: un libreto por aprender.... ahhhhh!!!