jueves, 1 de julio de 2010

Día 11...

Hoy es el día 1 de la segunda mitad del año. Han pasado 6 meses y nos quedan exactamente otros 6 para cumplir nuestros propósitos, si es que no los hemos cumplido... o si es que los hicimos. Estamos a la mitad del 2010 y la palabra "bicentenario" suena por todos lados... aún tengo mis dudas sobre si de verdad hay algo que se deba celebrar...

Hace exactamente 11 días empezó el verano... y estos 11 días el cielo ha estado predominantemente nublado. Llevo todo lo que lleva este verano sin saber de ti... en teoría sé a dónde fuiste... pero en realidad no sé dónde estás, con quién estás, qué es lo que harás... y si aún estás. No sé qué comes, qué dices, qué piensas... no sé si me extrañas. Aunque supongo que no, porque hay millones de formas para demostrar lo contrario... y nada.

Ayer te extrañé. Más que los otros 9 días... y más que hoy también. Y tengo la necesidad de platicar contigo... o el capricho, lo que sea. Así que me haré de cuenta que tú leerás esto, aunque eso nunca vaya a pasar. Te contaré de mi verano. La verdad el cielo nublado no me ha impedido ser feliz. Me gusta mi trabajo, me gustan mis amigos, me gusta mi familia y hasta me gusta mi mala suerte. Tengo un plan... no te lo había contado... supongo que me has contagiado la mala maña de no contar los planes. Y eso, aunque parezca superficial, me hace feliz. También he avanzado con la tesis... bueno, tampoco te creas que regresarás y la tendrás en tu librero... aunque... eso depende de cuándo regreses... si es que regresas.

A veces pienso mucho si estarás bien. Las malas noticias corren rápido, así que ya sabría si estuvieras mal... Y ahí es donde tienes una ventaja sobre mí: al menos tú tienes la certeza de dónde estoy y dónde me puedes encontrar. No importa, ya llegará el día en que las cosas sean al revés y verás lo que se siente.

Cómo sea, me conviene que estés lejos. Tengo muchas cosas que hacer, planear y pensar. Y para la incertidumbre... pues el tiempo la remediará. Ya llevo 11 días de ventaja... esperaré 11 más. Si las cosas son, pues va. Y si no, tomaré una decisión... y espero que sea respetada.

Cuídate, donde sea que estés, haciendo lo que sea que estés haciendo...

domingo, 27 de junio de 2010

Un adiós...

En el fondo sabía que esto pasaría... sin embargo confiaba en ti, pensaba que esta vez sería diferente. Creí en ti como hace mucho no creía en alguien. Me ilusioné y me encapriché contigo. Incluso discutí con mis amigos, pues me decían que no valía la pena, que me estaba engañando, que no fuera ilusa... pero yo te defendía. No entendía y me enojaban sus comentarios... También discutí con mi familia... hubo un momento en que me volví loca y llegué a dejar mi trabajo por ti. Y es que te veía en todas partes... estabas ahí siempre... en la calle, en mi compu, en el trabajo... hasta en las esquina. Aunque ahora entiendo que en realidad creo que nunca estuviste. Me conformé con tus piernas, tus sonrisas... incluso me enamoré de tu manera de mentar madres. Dudé de ti y me demostraste que eras capaz de hacerme feliz... para luego volver a decepcionarme. Sé que no eres perfecto, nadie lo es. Es sólo que estos finales cíclicos me vuelven loca. Pero hoy se acabó. Llegaste al límite. Me hiciste berrear y gritar como hace mucho no lo hacía. Y entiendo ahora que los demás tenían razón. Y estoy consciente que no todo es tu culpa, que no debo odiarte, eso no tiene caso y no ayuda en nada. Lo que me molesta es que todo acabe así, de esa manera. Sé que necesito tiempo para recuperarme, para volver a confiar, para volver a tener ganas de verte. Y tú mientras, cargarás con ello en tu consciencia... creo que te irá peor a ti. Aún así, te deseo lo mejor... Adiós Selección, tal vez los veamos en 4 años... de nuevo...

miércoles, 23 de junio de 2010

Tiempo

Hay instantes, momentos, días y etapas en la vida de las personas en que quisiéramos irnos lejos, muy lejos de todo y de todos... en las que deseamos por sobre todas las cosas huir. Sin embargo, la vida es un poco más caprichosa y limitante a la hora de concedernos ciertos lujos, por lo que sólo unos cuantos tienen la oportunidad de huir lejos... mientras otros tenemos un blog.

Primero pensé que era cobardía... luego asumí que era valentía. Ahora estoy segura que es una ironía. Como el suicidio: cobarde ante la vida, valiente ante la muerte. No lo sé. Tal vez sólo sea una aventura más de esas que acostumbras inventar. Aunque en el fondo sé que hay algo más. Lo que realmente me molesta es no saber qué es ese algo y saber que no confías en mí. Bueno, en realidad no confías en nadie...

De cualquier forma, tú te vas, yo me quedo. Ya llegará mi momento para huir. Aunque reconozcámoslo, soy un ser cobarde e incongruente. Tú también lo eres. La diferencia es que yo sé lo que soy y lo acepto, mientras tú andas por la vida enmascarado.

Y debo aceptar que esa noche sentí algo... fue una especie de sentimientos encontrados. Fue nostalgia, tristeza y la certeza de que sin duda te echaría de menos. También creo que fue una especie de celos combinados con envidia. Después de ese "gracias por todo" ya no sé... Pero ahora ya no importa, sé que estaré bien, a menos que te aparezcas en mis sueños... como anoche.

Como sea, estoy consciente. Tiempo para ti es tiempo para mí. Sólo yo tengo el control del mío y me he propuesto firmemente, muy a pesar de mis impulsos, miedos, ganas y añoranzas, respetar el tuyo. No me sentía en el limbo hasta que alguien me preguntó si estaba bien... después me dijo que a fin de cuentas eso era muy normal. Pero mi limbo es muy seguro y agradable. Y el tiempo... el tiempo hoy es mi mejor amigo.

miércoles, 2 de junio de 2010

Absurdeses

Mmm... últimamente han pasado cosas en mi vida más interesantes y profundas sobre las que podría escribir. Pero no se me da la gana porque hoy nuevamente vengo a quejarme y es que diariamente me mortifica en exceso algo, me molesta, me pone de malas, me hace maldecir... ¿se imaginan de qué hablo? ¿Alguna idea? Jajaja!! No, Él no tiene nada que ver esta vez!

Resulta que creo que en mi casa no tienen consideración hacia mi persona o de plano hay duendes que esconden las cosas. El caso es que me choca no encontrar "topers" completos en dónde guardar mi comida y poder transportarla de manera decente al trabajo. El lunes lavé mi bonito "toper" amarillo con todo y su tapadera... el martes estaba el recipiente pero no la tapadera. La busqué por todos lados... hasta en la basura, cual vil Pam... y nada. Le pregunte a todos y lo peor no es que nadie la haya visto... lo peor es que a nadie le importa. Y para acabarla ni buscar otros "topers" porque si está la tapa no está el recipiente y viceversa.... o si no, a mí mamá le parece funcional guardar los sobrantes en ellos y así contribuir a que su hija desarrolle su creatividad ingeniándosela para ver en qué coño lleva su comida. (wow, me sentí española por un momento)

El caso es que esa situación me molesta. ¿Cómo es posible que de un día para otro desaparezca así como así una tapa? Mmmm, o igual es una mala jugada de algún habitante de mi casa para hacerme creer que estoy loca... Pero no lo lograrán... antes le echo la culpa a esos duendes escondedores de cosas que dejarme ver loca.


Saludos!!!! Los quiero, ya estoy en los 24, las cosas fluyen... ja, siempre fluyen, pero bueno, ando buscando compañero que no sepa mucho de fútbol pero que se emocione viendo los partidos... si saben de alguien me avisan, próximamente daré fechas del casting, jajaja.

miércoles, 28 de abril de 2010

Hoy, hace 60 años...


Resulta que mi entrada anterior hablaba de lo malo y feo de mi vida... hoy es diferente. Hice lo que tenía que hacer, no sé si cuando tenía que hacerlo y como tenía que hacerlo, pero descubrí que no soy víctima, que una relación es cosa de dos y que entre dos se busca la solución. Y es que los que me conocen saben que soy un ser medio grinch, pero... sí, está bien, lo acepto, sí existe el amor.

Y por eso les voy a contar una historia.... (verídica, por cierto)

Ella se llama Teresa. Él Edmundo. Ella es una mujer única, preciosa, inteligente, directa... pero sobre todo, toda una dama. Él es honesto, simpático, romántico y todo un caballero.

Corría el año de 1945, cuando Tere estaba platicando con su prima en la calle en la que vivía, en la entonces pequeña ciudad de Aguascalientes. En ese momento, Edmundo caminaba sobre la misma calle, acompañado de su hermano. Tere lo vio... le pareció alto, flaco, feo y sin chiste... tanto que se lo comentó a su prima. Él... él (en el lenguaje actual y un poco vulgar) ya le traía ganas. Ella no sabía que era su vecino, que sólo 4 casas lo separaban. Él sabía que los separaban más que 4 casas... pero confió en que era más lo que los podía unir.

Él comenzó a buscarla. Ella comenzó a interesarse. Él decidió conquistarla. Ella se dejó enamorar. Ella tenía 15 años. Él 4 más. Y así, con el típico cortejo de hace tantas décadas (que obvio sólo conocemos por películas porque en nuestra vida actual las cosas son muy distintas), comenzaron a vivir su amor... y a luchar por él, a defenderlo... no importa de quién. Nadie les iba a impedir estar juntos...

Y les costó trabajo. Y está bien, porque lo que fácil llega, fácil se va. Por eso esto ha durado tanto. El papá de Tere se opuso a esta relación. Tenía otros planes para su hija. Y ella, completamente fiel a Dios y a su instinto de mujer, a su amor y a su vida, decidió no doblegarse ni siquiera ante ese ser que le dio la vida, pero no el apoyo para ser feliz.

Vivieron su noviazgo a escondidas, a regañadientes, por la ventana de su cuarto, pocos minutos al día. Y el intentar separarlos sólo logró unirlos más. Y así pasaron los años, hasta que decidieron casarse. El papá de Tere no dio el consentimiento... tuvieron que esperar hasta que ella fuera mayor, que en ese entonces era a los 21 años. Y así, 20 días después de su cumpleaños número 21, Tere y Mundo se casaron como Dios manda... aunque el papá de Tere, (ok, se llamaba Prisciliano... creo), no asistió. Su tío la entregó.

Y así, la luna de miel les duró 5 años. 5 años que Dios les regaló para ellos, para que disfrutaran sólo ellos, para que se conocieran, para que se enamoraran cada día más y para que se dieran cuenta que habían tomado la decisión correcta. Después de 5 años nació su primer hijo... y de ahí no pararon.

Tere y Mundo hoy tienen 8 hijos, 2 nueras (casi 3), 3 yernos (casi 4), 7 nietas, 10 nietos y mucha gente que los rodea y los ama, no tanto como toda su familia, pero casi. Tienen achaques, pero también tienen siempre una sonrisa. Han inculcado ese amor, esa fé, esas ganas de vivir y ser felices a sus hijos y sus nietos. Son amorosos, tiernos, luchones. Son hermosos. Pero lo mejor... son mis abuelos.

Y hoy precisamente cumplen 60 años de casados... y el tiempo no pasa por ellos pues en sus ojos aún se refleja ese amor, cariño y respeto que siempre se han tenido.... aunque creo que están más enamorados que hace 60 años.

Él da la vida por ella. Ella la da por él. Si se va uno, se vanlos dos. Pero yo sé que nunca se irán.
El amor sí existe... yo lo sé. Las historias de amor verdaderas también... No creo en los príncipes azules... pero sí en los altos, flacos, feos y sin chiste...

Sé que ellos posiblemente nunca leerán esto, pero LOS AMO!!! Son mi inspiración (y estoy segura que la del resto de sus nietos emos...)



martes, 6 de abril de 2010

Hoy...

Hoy estoy resignada. O tal vez hastiada. O puede que las dos cosas. La verdad le quiero echar la culpa a la edad, a la etapa, a las circunstancias, pero lo cierto es que el amor ya no es el mismo. En realidad nunca lo ha sido... cada vez es diferente. Depende del lugar, de la época... pero sobre todo de las personas. Tal vez ha madurado... o tal vez se ha vuelto cada vez más egoista. Creo que después de muchas experiencias, uno aprende... a no cometer los mismos errores, a ser más desconfiado, a no dar tanto.

Hoy no sé si es él, si soy yo, o si somos los dos. Acepto mi responsabilidad y culpa. Nunca platiqué mis términos ni tampoco planteé mis límites. Nunca comenté mis molestías ni enojos. Nunca reclamé nada y nunca expresé mi malestar. En cambio, toleré y fui demasiado "comprensiva". Dejé pasar, dejé ir y pretendí olvidar. Justifiqué y antepuse sus ideas ante las mías, sus amigos ante los míos, su familia ante la mía.

Lo que hoy sí sé es que ya me cansé. Si es así y lo acepto, pues me dejo de quejar e intento ser feliz. Si es así y no lo acepto, es mejor que me haga a un lado antes de cometer homicidio colectivo. Lo único que queda es hablarlo. No reclamar, no acusar, no volverme víctima. Hablarlo, que los dos sepamos que las cosas son así ahora y que los dos decidamos cómo serán después. Y dejar de añorar ese amor público, esa felicidad desbordante, esos sueños compartidos y esa magia en el aire de muchos de mis conocidos. Porque igual ya lo viví y sé que al final no sirve para nada. Sólo quiero un poco de seriedad, responsabilidad, apoyo, comprensión, sorpresa y complicidad... ¿es mucho pedir?

Como sea, no era necesario que leyeran esto*, aunque para mí sí era necesario escribirlo, saber que medio tengo claro lo que no quiero y que ya llegó el momento de tomar decisiones y exigir resultados. Espero que su vida amorosa sea más fácil que la mía.... o al menos que sea, jajaja. Saludos.


*Aunque dudo que aún alguien me lea...

miércoles, 17 de marzo de 2010

Basta de engaños!

Ya!! Regresé para comentarles que ya no continuaré la historia del SEPertramp! No puedo, no es falta de tiempo, es falta de ganas, de interés y bueno, contra eso... nada que hacer!

De verdad quería contarles que el tercer día me enamoré de un niño de 7 años súper latoso y que pa acabarla se llamaba Diego, jajaja. Y que ese mismo día, no sé en qué momento ni porqué diablos, pero a un niño se le ocurrió meterse un frijol a la oreja... pero vamos, la pregunta no es por qué o cómo, la pregunta es de dónde rayos sacó un frijol??? El caso es que ese día los niños salieron media hora antes gracias a la estúpida hazaña de su compañero, el cual tuvo que ser llevado al hospital por la maestra antes de que fuera demasiado tarde y se convirtiera en un invernadero humano.

Y también me moría de ganas de contarles de mi último día, cuando por obra de mi peculiar suerte me tocó visitar 5to año... un 5to año sin profesor.... al principio equis, ni pelaba ni me pelaban... hasta que me aburrí, rompí el hielo, los puse a leer sus cuentos que inventaron gracias al ejercicio (por cierto pésimamente explicado por el libro de la SEP)... unos niños muy creativos, neta me hicieron reír... otras de hueva, copiaron la primera parte de otro cuento en lugar de inventarlo y todavía se enojan y dicen que no cuando les dije que no tenían que copiarlo... una niña perturbada porque no sé qué le habían hecho a la "pobre diabla" (una telenovela)... y la misma niña nos actualizó de cómo bailan en "muévete" reggaeton y hasta muestra nos dio. Toda una intelectual desde chiquilla... Y bueno, casi terminamos jugando caricachupas... digo, caricaturas! Eso casi, pero lo que sí es que jugamos múltiplos (o en el argot del bohemio/borracho, 7 borracho). Jugamos un juego que me enseñaron que se llama llueve/no llueve... también ése en el que todos se enredan y uno (iluso) pretende desenredarlos.... y bueno, al final querían que me quedara a ser su maestra... jajaja. Ay, la verdad sí me gustó, tal vez algún día... jajaja.

Y ya, eso era lo que quería escribir, decirles que lo que no escriban cuando tengan que escribirlo, difícilmente lo escribirán.... pero bueno, el trabajo... pues es trabajo, jajaja. Naaah, la verdad estoy aprendiendo, ya hay cosas que me chocan, pero pues a mí todo me choca. Pero mi jefa es la onda, la soledad no me agrada taaanto, eso de convivir tanto conmigo misma... como que entiendo a mis amigos, la neta sí caigo gorda... pero bueno no queda de otra. El power point... ya no lo odio como antes, ahora sé que puede ser mi amigo... y las transcripciones... uff, la más mera onda, entre tanto hastío de repente encuentro algo que no sólo me hace reír a mí, sino a los demás... (aunque algunos no lo entiendan y crean que ando en drogas)

Así mi vida, tan rutinaria, tan de ñora, (sin los tacones y el traje sastre), tan lejos de mis amigos... tantán!