Hoy es el día 1 de la segunda mitad del año. Han pasado 6 meses y nos quedan exactamente otros 6 para cumplir nuestros propósitos, si es que no los hemos cumplido... o si es que los hicimos. Estamos a la mitad del 2010 y la palabra "bicentenario" suena por todos lados... aún tengo mis dudas sobre si de verdad hay algo que se deba celebrar...
Hace exactamente 11 días empezó el verano... y estos 11 días el cielo ha estado predominantemente nublado. Llevo todo lo que lleva este verano sin saber de ti... en teoría sé a dónde fuiste... pero en realidad no sé dónde estás, con quién estás, qué es lo que harás... y si aún estás. No sé qué comes, qué dices, qué piensas... no sé si me extrañas. Aunque supongo que no, porque hay millones de formas para demostrar lo contrario... y nada.
Ayer te extrañé. Más que los otros 9 días... y más que hoy también. Y tengo la necesidad de platicar contigo... o el capricho, lo que sea. Así que me haré de cuenta que tú leerás esto, aunque eso nunca vaya a pasar. Te contaré de mi verano. La verdad el cielo nublado no me ha impedido ser feliz. Me gusta mi trabajo, me gustan mis amigos, me gusta mi familia y hasta me gusta mi mala suerte. Tengo un plan... no te lo había contado... supongo que me has contagiado la mala maña de no contar los planes. Y eso, aunque parezca superficial, me hace feliz. También he avanzado con la tesis... bueno, tampoco te creas que regresarás y la tendrás en tu librero... aunque... eso depende de cuándo regreses... si es que regresas.
A veces pienso mucho si estarás bien. Las malas noticias corren rápido, así que ya sabría si estuvieras mal... Y ahí es donde tienes una ventaja sobre mí: al menos tú tienes la certeza de dónde estoy y dónde me puedes encontrar. No importa, ya llegará el día en que las cosas sean al revés y verás lo que se siente.
Cómo sea, me conviene que estés lejos. Tengo muchas cosas que hacer, planear y pensar. Y para la incertidumbre... pues el tiempo la remediará. Ya llevo 11 días de ventaja... esperaré 11 más. Si las cosas son, pues va. Y si no, tomaré una decisión... y espero que sea respetada.
Cuídate, donde sea que estés, haciendo lo que sea que estés haciendo...
Hace exactamente 11 días empezó el verano... y estos 11 días el cielo ha estado predominantemente nublado. Llevo todo lo que lleva este verano sin saber de ti... en teoría sé a dónde fuiste... pero en realidad no sé dónde estás, con quién estás, qué es lo que harás... y si aún estás. No sé qué comes, qué dices, qué piensas... no sé si me extrañas. Aunque supongo que no, porque hay millones de formas para demostrar lo contrario... y nada.
Ayer te extrañé. Más que los otros 9 días... y más que hoy también. Y tengo la necesidad de platicar contigo... o el capricho, lo que sea. Así que me haré de cuenta que tú leerás esto, aunque eso nunca vaya a pasar. Te contaré de mi verano. La verdad el cielo nublado no me ha impedido ser feliz. Me gusta mi trabajo, me gustan mis amigos, me gusta mi familia y hasta me gusta mi mala suerte. Tengo un plan... no te lo había contado... supongo que me has contagiado la mala maña de no contar los planes. Y eso, aunque parezca superficial, me hace feliz. También he avanzado con la tesis... bueno, tampoco te creas que regresarás y la tendrás en tu librero... aunque... eso depende de cuándo regreses... si es que regresas.
A veces pienso mucho si estarás bien. Las malas noticias corren rápido, así que ya sabría si estuvieras mal... Y ahí es donde tienes una ventaja sobre mí: al menos tú tienes la certeza de dónde estoy y dónde me puedes encontrar. No importa, ya llegará el día en que las cosas sean al revés y verás lo que se siente.
Cómo sea, me conviene que estés lejos. Tengo muchas cosas que hacer, planear y pensar. Y para la incertidumbre... pues el tiempo la remediará. Ya llevo 11 días de ventaja... esperaré 11 más. Si las cosas son, pues va. Y si no, tomaré una decisión... y espero que sea respetada.
Cuídate, donde sea que estés, haciendo lo que sea que estés haciendo...
