lunes, 29 de septiembre de 2008

Había una vez...

Había una vez una familia, que no se parecía en nada a la familia Telerín. El caso es que esta familia no era muy normal que digamos. El padre se dedicaba a las labores del servicio médico público; la madre hacía lo mismo que el padre, pero diferente. Los hijos... chistosos... la mayor más linda que los otros.

Cierto viernes estaba la familia reunida, cuando el padre comentó:

-Hoy conocí a un locutor de radio. Y dijo que me iba a mandar saludar.

La estación... no la recuerdo, pero era de un poblado cercano a la ciudad en la que habitaban... y era lo que en la vida real, la que está afuera de los cuentos, llaman radio comunitaria.

Inútilmente trataron de sintonizar la estación en su pequeño y chafa aparato radiotransmisor que ocupaba una pequeña parte de la extraña sala. Y entonces, por qué no, al padre se le ocurrió:

- ¿El radio del carro la agarrará?

Y no faltó decir más para que dos, de los tres no herederos, corrieran al carro a buscar la estación. Y entre eso llamado ruido, que en el proceso de la comunicación está entre el receptor y el emisor, se medio escuchó la estación.

Y así, la familia estuvo durante una hora, en una tarde de viernes, sentada en el carro sin movimiento, en el estacionamiento de su casa, escuchando algo que casi no se escuchaba; un programa sin sentido alguno en la vida, más que el de escuchar alabar por más de 10 minutos a la eminencia que tenían por padre y poder reír sin parar por más de 20 minutos.

Y colorín, colorado, esta historia ha terminado.


PD: Sé que esta entrada a nadie le gustará... pero algo tiene de simpática, lo juro... y también prometo escribir pronto sobre mi trabajo en la agencia eh!

3 comentarios:

Unknown dijo...

woa! que bien escribes, a primera vista se puede percibir como alguien tiene la cualidad de fluidez en sus palabras, me alegra haberte conocido para saber que no soy la única persona extraña en este mundo XD

CEX dijo...

TU familia es rara, la quien no lo es?? Sui las Esposas desesperadas nos han enseñado lago es que las familia "normales" son las peores jajaja, tu fuiste la cortada Yogurt que no fue al carro verdad?? claro , si fue algo divertido algun dia se acordaran y dira "ay, que ridis eso dia pero nos divertimos" jajajaja, sigo esperando el informe de tu nuevo trabajo, como el día que te despidieron porque no pudite con la mencion de queso Lala, jajajajaja, hay que grosera soy, cuidate saludos

CEX dijo...

ah, si las faltas de ortografía no son aproposito, mis dedos sufren dislexia y mis uñas necesitan un recorte jajaja.