miércoles, 25 de marzo de 2009

Pa' cerrar con broche de oro...



Resulta que hoy se llevó a cabo una nada famosa ceremonia de entrega de diplomas a graduados que organiza la coordinación. Para empezar, el mail, sí, ése de comunicados.sae.politicas... y anexas, nos llegó, (a la mayoría), ayer en la tarde-noche, lo cual fue un problema, pero nomás a medias, porque la mayoría somos desempleados abiertos a infinidad de propuestas sobre diversas formas de perder nuestro tiempo. Los que no son fans del internet y no vieron el correo, fueron avisados por alguien más... y los que ni eso... la verdad no se perdieron de nada.

El caso es que hace como tres meses ya habían mandado un mail, y unos cuantos ilusos llegaron con sus mejores galas y con sus progenitores y todo, a una ceremonia que nunca existió y que fue producto de una broma que quién sabe a quién se le ocurrió. Así que yo la neta, aunque no fui de las afectadas de la otra vez, tenía mis reservas sobre el dichoso evento.

Total que pensé mucho en ir fashion (o sea fashion entendido desde mi persona, no desde la de los demás) o ir nomás no tan fachosa. Y ps opté por la segunda. Pero cuál va siendo mi sorpresa, cuando llego a la facu y todo el mundo iba como si fuera director ejecutivo de FEMSA. Bola de hipócritas, toda la carrera de jeans y tenis y ahora sí muy licenciados no??? Jajajaja. Ok, ok, tienen razón, me dieron ganas de correr y asaltar a alguna cajera de banco. Pero mejor me resigné e intenté contar a las personas normales (entendido desde mi persona, jajaja), que también iban más casuales y relajados.

Una vez superado este trauma, llegó el segundo: papás, mamás, tíos, novios, hermanos, flores y demás por todos lados. Y yo... sola como un perro. Jajajaja. Bueno, la neta para mí no era "El Evento", así que ese trauma fue más fácil de superar. Y para cuando llegó mi impuntual baby sugar, de jeans, playera y tenis, y sin familia ni anexas, pues yo ya tenía la situación más que controlada.

Y la cosa empezó con un discurso del buen Deluhmeau... ¿así se escribe? Bueno, él, pero duró 5 minutos y luego luego una señora que sí ubico pero no sé qué ni quién sea, empezó a pasar lista... ah no, perdón, a nombrar a los graduados para que fueran por su diploma. Y nada de aplausos, la cosa no era reconocer a nadie ni festejar nada, la cosa era cumplir con su protocolo de entrega de diplomas de la sobrepoblada carrera y desalojar pronto el auditorio, que es para cosas importantes y no jaladas.

Así que cuando escucho mi nombre ahí voy, toda digna e importante y ¡zaz!, que se me atraviesa un escalón... y ¡aaaaahhhhh! No me caí, pero casi. Fue horrible, todo el mundo me vio, todos se dieron cuenta, y yo sólo caminé rápido, (y como pingüino, según Diego), me subí al escenario, no saludé a ninguno de los profes que estaban ahí, sólo busqué al que tenía mi diploma y respondí su felicidades con un extraño "gracias" y un peor gesto entre risa, llanto, pena y frustración, y me bajé sin dejar que me tomaran la foto del momento. Así que al menos seré recordada como la loser que casi se cae en plena entrega de diplomas. Obvio, tenía que ser yo. ¿Quién más cerraría la universidad con ese brochesazo de oro? Pero lo superaré... eso y la fea ceremonia organizada por la coordinación...

sábado, 14 de marzo de 2009

Hay cosas que no se olvidan...

El otro día estaba a punto de dormir, cuando de repente así sin más, llegó a mí un pensamiento muy extraño: el teléfono de mi amor de secundaria. Sí, de ese niño chaparrito de pelo chinito y de ojos divinos y sonrisa celestial. Bueno, igual y no es para tanto, pero yo estaba más que enamorada y me derretía por los pasillos de la escuela nomás de verlo pasar. El caso es que parte de las obsesiones que tiene una niña en la secu es saber todo del niño que le gusta aunque él no tenga ni idea de su existencia en este mundo. Así que yo podía no saberme las fórmulas, los elementos de la tabla periódica, las capitales o los despejes, pero de memoría me sabía su nombre, su teléfono y hasta las placas del vochito blanco de su mamá.

Así que mientras intentaba dormir en mi cama me acordé de su teléfono. Bueno, en sí no de su teléfono, si no que me acordé de que me lo sabía (todavía hasta hace poco) e intenté acordarme de él, cosa que fue inútil. Y pensé y pensé y nomás nada de nada. Así que empecé con las chaquetas mentales de la pérdida de memoria por edad, o que de plano el cerebro suprime información que no le sirve para nada, o que la vida me había llevado por caminos en los cuales saber el teléfono de mi amor de secundaria era igual a no saberlo.

El caso es que me dormí y al día siguiente recordé mi trauma, lo que me llevó a pensar y a recordar el teléfono. De las placas si no me pregunten porque no tengo ni idea, ésas están más obsoletas que nada, con eso del reemplacamiento saber las placas no me sirve de nada. Ahora tengo el teléfono en mi cabeza. No pretendo llamar para confirmarlo y menos para saludarlo, sería una estupidez, pues gracias al hi5 sé que es el hombre más enamorado del mundo, aunque su novia no me simpatiza. Además como lo dije, el niño no sabría ni quién demonios soy y para hacer el ridículo a propósito no está mi vida. Pero me alegra saber que hay estupideces que a mi edad no se olvidan. Aunque últimamente suelo olvidar cosas importantes... ¿a poco no es absurda la vida? Caray...



domingo, 8 de marzo de 2009

¿Qué pasa?

En realidad así que me muera de ganas de escribir, pues no. Pero ya tiene un buen que no publico nada aquí... y no por falta de tiempo o recursos... más bien por falta de ganas y esos ánimos que a uno le tienen que dar para empezar a escribir.

En relación con la entrada anterior... ni hablar, todo está igual o peor. La verdad tengo que aceptar que sí, soy una chocante, caprichosa, manipuladora, egoísta y mala hija. Ja, bueno, a lo mejor no tanto así, pero de que casi siempre termino haciendo... no todo lo que quiero, pero sí la mitad, eso que ni qué.

Luego, la semana pasada me pasó eso que me tenía que haber pasado hace como mes y medio. Pero no. Me pasó cuando no tenía que pasar... y aaaah!!! ¿Ustedes saben por qué las cosas pasan cuando no tienen que pasar y viceversa? ¿Por qué una oportunidad no llega cuando tiene que llegar? ¿Por qué a veces pasa todo lo que quieres al mismo tiempo, de modo que tienes que elegir y dejar ir? En fin, dicen que las cosas pasan por algo... y también dicen que las oportunidades que dejas ir no se desaprovechan porque alguien más las toma. Y en fin, así es esto de vivir.

Ahora, ya me di cuenta de que no soy tan impulsiva como faroleo ser. A lo mejor tiene que ver con que soy más cobarde de lo que digo que no soy. El punto es que algo tengo que hacer. Y ¡¡tarán!, créanlo o no, ya me apliqué con la tesis. Esperemos me dure la ilusión de aquí a acabarla no?

Y bueno, después de una semana en la que sigo siendo mala hija, mala amiga, mala hermana, mala pasante, mala actriz y de seguro mala novia, mala escritora y mala ciudadana, (por aquello de que mi voto sigue en venta), me despido deseándoles una bonita semana... o bueno, al menos no vean la tele pa que no se enteren de la crisis... no prendan el radio... no lean el periódico, o supérenlo, total, siempre hemos estado en crisis no?

martes, 24 de febrero de 2009

Y la lista crece...

Claro que sí. Y es que yo la neta la neta, creo que vine a este mundo a quejarme, y con eso ni qué hacerle. Ya le ha tocado al gobierno, a la banquetera, al metro, a los de la luz y hasta uno que otro ser desagradable de esos que se han cruzado alguna vez en mi camino. Pues ahora le toca a los culpables de que yo esté en este mundo.

La verdad todos saben que quiero mucho a mis papás. También creo que saben que en el rango hija responsable estoy en el promedio. Pero la verdad cada día los entiendo menos. Parece que eso que yo crezca lo entienden a su conveniencia. Son exagerados, calculadores, chantajistas... y hasta un poco perversos me atrevería a decir. Les encanta pensar lo peor de cualquier situación y si no lo hacen, caen en la idiota idea de que son malos padres.

Y hoy fue el colmo. Digo, ya sé que eso de ser papa casada en mi situación no sólo física, mental, social y económica, sino también familiar no es cosa fácil. Siempre hay problemas porque mi papá acostumbra odiar a cualquiera que quiera ser más que mi amigo y etiquetarlo como un bueno para nada. Mi mamá al principio es la pura buena onda... pero después de dos semanas piensa que todo va tan en serio, que se imagina abuela y es lo último que desea en estos momentos. Así que yo, además de lidiar con el problema de que ahora gasto más, tengo menos tiempo para perder mi tiempo, tengo menos tiempo para pensar en otras cosas, y demás etcéteras, tengo que lidiar con el problema de unos padres que imponen reglas ridículas, absurdas, nefastas y orilladoras a que un día me vaya de su casa.

Porque hoy querían que viera al susodicho baby sugar menos de hora y media... O sea... ash sé que ustedes me entienden, por eso me leen. Y ps nooo!!! Así que yo muy diplomáticamente le hablé a mis dadores de apellido y me dejaron hasta las 9... claro, con la sutil... no, en realidad no fue nada sutil, fue perversa, maquiavélica me atrevo a escribir, amenaza de que si llegaba un minuto después de las 9 me olvidara de permisos y dinero en dos semanas. Y entonces en mi desesperación tomé un taxi de sitio, que a las 8 de la noche me cobró como si fueran las 3 de la mañana y el chistesito me salió en 90 pesos. Y como todos saben lo que menos tengo en estos momentos es dinero. Y todo por sus amenazas. Si fueran normales, yo sería normal y tomaría el micro respectivo... y luego el otro micro respectivo y caminaría lo que tengo que caminar, y llegaría feliz a mi casa, tendría 90 pesos más para la economía familiar y esta entrada a lo mejor hablaría de algún chofer de micro...

Además, a qué le temen?? La neta he llegado a la conclusión de que en el fondo eran más felices sin hijos y por eso me odian... bueno, esa conclusión es la de Malcolm en relación con el papel de Francis en su familia, en el capítulo de ayer... pero me suena lógica.

Y como dice Marisol... para como son mis papás es admirable que yo no haya salido ya embarazada o en drogas. Así que yo opino que me merezco un monumento. ¿Tengo o no tengo razón?

PD. Saben que me encantan sus comentarios, pero para esta entrada: Favor de ahorrarse los comentarios que digan que lo hacen porque me quieren y me aman y por mi bien y cosas similares, gracias.

PD2. Favor de ahorrarse comentarios que digan que me rebele, que más vale pedir perdón que pedir permiso, y cosas así... en mi caso no funciona eso. Cualquier otro intento de solución será bien recibido.

jueves, 19 de febrero de 2009

Se vende.

Resulta que, como la mayoría de ustedes saben, ando en eso de la tesis... ajá. Ni se atrevan a desmentir a mis papás, jaja. La verdad mi esquema nomás no queda, y como acostumbro, ya me desesperé. Eso es lo malo. Lo bueno es que he tenido más cosas que hacer... de ahí a que sean súper importantes pues hay un largo camino, pero son cosas que hacer a fin de cuentas. Cosas que a mis papás no acaban de convencer, por lo que me he dado a la tarea de buscar un empleo de medio tiempo y que me deje pa los chicle de menos... y así dejar de aparentar ser un parásito social.

Así que he estado en eso... a veces. Y después de buscar y buscar, y de pensar que es más fácil vender tacos y asunto resuelto, he llegado a la conclusión de que en este año de crisis, que también es electoral, la única manera de hacer dinero fácil es vender mi voto.

Así es señores que quieren ser diputados, aquí, una humilde servidora, está en la mejor posición de verder su voto al mejor postor. Digo, está prohibido ofrecer dinero y obligar a votar por alguien... ya saben, eso de "si no votas por ya sabes, va a pasar lo que ya sabes", pero hasta ahora no he escuchado algo de que esté prohibido venderlo... así que se aceptan propuestas, chance y organice una subasta... no sé, pero si hay quien vende su virginidad por internet... pues yo vendo mi voto. Así está mi negocio... todos tenemos un precio... lléguenle al mío no??? Saludos.


lunes, 16 de febrero de 2009

En proceso de...

Hace tiempo pensaba en escribir una entrada sobre mi nuevo proceso de desenamoramiento. Y es que para alguien que todo en su vida lo ha hecho por "amor al arte", pero que un día se da cuenta que ya no está tanto para esas cosas, que sus papás sutílmente comienzan a exigirle más conciencia sobre la vida, (y sobre la crisis) y que ha llegado el momento de cambiar un poco el rumbo, este proceso de desenamoramiento es más que necesario.

Y en eso estaba, pensando en lo mucho que tenía que hacer, en el tiempo que tendría para soñar, intentando recuperar algunos aspectos abandonados de mi vida, pensando que tenía todo perfectamente planeado y calculado, cuando se me atravezó una linda sonrisa, acompañada de una cautivante mirada, y ¡zaz! Ahí voy derechito otra vez como pelotita de golf...

Ahora sé que tendré que reorganizar otra vez mi vida... (como si fuera tan fácil). La verdad no me importa, porque todo esto está muy padre. Hace mucho que no me la pasaba tan bien con alguien. Me encanta platicar y platicar con esa personita, conocerla, hacer planes, soñar con ella... Sí ya sé, mi entrada anterior era un preludio evidente de que esto ocurriría. No sé qué pase en dos semanas... en un mes... en dos... en seis... Lo que sé es que hoy me siento bien y aunque era lo último que esperaba... creo que estoy en proceso de enamoramiento...

Pd. ¡Qué fuerte ¿no?! Jajajaja

sábado, 7 de febrero de 2009

Lo que pasa cuando no te subestimas...

Ya, lo siento, no puedo más.

Cada que suena el teléfono... vale gorro. Y lo peor... ni es para mí.

Y después de mucho pensar sin querer pensar, de querer negar todo, es inútil. Y tengo que admitir que por cuidar tanto eso, lo que no iba a volver a pasar, no iba a volver a sentir, lo que no iba a suceder por lo menos en un futuro próximo, me volví vulnerable. Como de esas veces que no quieres enfermarte y de repente ya no te enfermas y de repente te crees súperman y bailas desnudo bajo la nieve... y tómala, terminas hospitalizado con neumonía.

Sé que el ejemplo es un asco y sé que la entrada apesta aún más, pero necesitaba escribir algo porque el ocio me presiona el cerebro y no hago más que pensar en quien creo que no debo. Porque de nuevo estoy contra la pared dándome de topes, idolatrando a alguien, alucinando cosas. La última vez la solución llegó sola. Pero ahora que dejé la solución... ¿sólo tendré que esperar otra? Ay, estúpida química humana!!!! Y lo peor, de nuevo escribo en mi blog entradas como ésta.

Alguien sabe...¿por qué los seres humanos a veces somos tan vulnerables a las acciones de otros? ¿por qué a veces nos tomamos todo tan en serio? ¿por qué sigo escribiendo estupideces? ¿por qué me siguen leyendo?